9 de julio de 2008

Arequipa.

Doce de la mañana, con unos pelos de asustar, asomo por la puerta del autobús. Arequipa, ciudad de aproximadamente 700.000 habitantes en la falda del volcán Misti, que por cierto todavía, y por muchos años, sigue activo.

Emprendí camino, y como mejor peruano, que gringo, en vez de tomar un taxi, me dirigí en busca de una combi. Setenta céntimos de Sol, ocho ó diez calles y llego a la Plaza de Armas, lo que viene a ser la Plaza Mayor de que cualquier pueblo o ciudad. Aunque os aseguro que aquí son una maravilla.

Dejando a un lado los diferentes espacios nuevos que se habrían ante mi, me dirigí en busca de una habitación. Misión lograda, cerquita de la plaza, con baño propio, agua caliente, televisión por satélite y todo el mate de coca que puedas tomar. Vamos! Un lujo! (23 Soles, 5,75 €) ya me diréis!.

Reposo, acomodamiento, ducha y colada. Después de paseo, un primer contacto con las gentes y con los lugares, búsqueda de un buen menú, caldo blanco y pescado (7 Soles) y disfrute de una buena cerveza arequipeña (4 Soles).

Rápidamente me ofrecieron hacer trekking, cañón del Colca, decían.
Hoy estaba cansado, tengo que me empezar a acostumbrarme a la altura.

Aunque como ya digo, cansado, tuve tiempo de sentarme en uno de los típicos bancos de la Plaza de armas, rodeado de multitud de palomas, viendo el ir y venir de las diferentes nacionalidades que en esta plaza se dan cita.

Tras comprar algunas cosas en el súper y cenar; el descanso, mañana empezare a disfrutar de esta ciudad.

Mañana…. Mas!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

y no te concentres tanto en las autofotos, y sonríenos un poco!!
+ besotes

Anónimo dijo...

Txente !!! Tienen razon Raquel , dejate de fotos poco expresivas que al final vamos a pensar que estas secuestrado , haz mas fotos de lo que ves que a ti te tenemos muy visto ya