Día de paro general. Pues si hoy 9 de julio el país se paraliza. Huelga general. La subida del precio del pan, la venta indiscriminada de los puertos, las minas, las carreteras, a las empresas argentinas y sobre todo chilenas ha hecho que todas las federaciones de sindicatos y asociaciones programan un paro de 24 horas como mínimo para reivindicar sus derechos; lo que es justo.

Los comercios cerrados o con las verjas a medio cerrar , los taxis parados, los vendedores ambulantes unidos a las diferentes manifestaciones , y de fondo “libertad, libertad, sin ira libertad…”
Realmente Perú me recuerda a una España de lo años 50, lleno de gentes conformadas con un poco de pan y patata, pero con sus celulares, televisión e Internet. Lo malo su gobierno, tanto a nivel nacional, regional y local. Corrupción y mas corrupción… La plata existe y hay para todos pero solo esta en manos de unos pocos. Los bancos llenos, y a las puertas filas de gente esperando su turno, custodiados por siempre como mínimo por dos o tres policías nacionales.
Aquí el gasto es máximo en seguridad. Esta lleno de policía, sobre todo de mujeres policía. Hoy también el gobierno ha sacado a las calles a las fuerzas armadas. Se prevé violencia…
Por todo esto, mi reflexión de hoy es ¿Cuánto cuesta a este gobierno, y a otros tantos en las mismas condiciones, la pobreza?
Ya que era un día donde viajar era imposible aproveche para visitar Santa Catalina.
Una ciudadela-convento en la que pude del silencio de sus calles y plazas.
Durante el almuerzo la violencia de los piquetes dejo su huella con vitrinas cristales rotos por palos de mas de metro y medio. La verdad pase un poco de miedo, pero al final tras las rejas pude disfrutar del que para mi gusto es el mejor plato peruano, rocoto relleno (lo que viene a ser un pimiento muy picante, relleno de carnes, especias, aceituna y queso).
Por la tarde el ambiente estuvo mas calmado con manifestaciones pacificas y mítines amenizados por las gentes del pueblo. Tuve que aplaudir… se lo merecían.
Visita a la catedral que aunque luzca esplendorosa ha sufrido varios terremotos.
Otra iglesia bonita es la de La Compañía, aunque no pude disfrutar de su fachada por estar en obras.
Esta ciudad es inmensa, mañana seguiré visitándola…
Los comercios cerrados o con las verjas a medio cerrar , los taxis parados, los vendedores ambulantes unidos a las diferentes manifestaciones , y de fondo “libertad, libertad, sin ira libertad…”
Realmente Perú me recuerda a una España de lo años 50, lleno de gentes conformadas con un poco de pan y patata, pero con sus celulares, televisión e Internet. Lo malo su gobierno, tanto a nivel nacional, regional y local. Corrupción y mas corrupción… La plata existe y hay para todos pero solo esta en manos de unos pocos. Los bancos llenos, y a las puertas filas de gente esperando su turno, custodiados por siempre como mínimo por dos o tres policías nacionales.
Aquí el gasto es máximo en seguridad. Esta lleno de policía, sobre todo de mujeres policía. Hoy también el gobierno ha sacado a las calles a las fuerzas armadas. Se prevé violencia…
Por todo esto, mi reflexión de hoy es ¿Cuánto cuesta a este gobierno, y a otros tantos en las mismas condiciones, la pobreza?
Ya que era un día donde viajar era imposible aproveche para visitar Santa Catalina.
Durante el almuerzo la violencia de los piquetes dejo su huella con vitrinas cristales rotos por palos de mas de metro y medio. La verdad pase un poco de miedo, pero al final tras las rejas pude disfrutar del que para mi gusto es el mejor plato peruano, rocoto relleno (lo que viene a ser un pimiento muy picante, relleno de carnes, especias, aceituna y queso).
Por la tarde el ambiente estuvo mas calmado con manifestaciones pacificas y mítines amenizados por las gentes del pueblo. Tuve que aplaudir… se lo merecían.
Visita a la catedral que aunque luzca esplendorosa ha sufrido varios terremotos.
Otra iglesia bonita es la de La Compañía, aunque no pude disfrutar de su fachada por estar en obras.
Esta ciudad es inmensa, mañana seguiré visitándola…
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