19 de julio de 2008

Contrabando... y Cuzco.

Cancelado el hotel, lo que viene a ser “pagado” y en taxi, otra vez de viaje. La verdad es que no paro!.
Estación de Puno, un par de horas de espera, ya que el menda va a la aventura y nunca hacer reservas. Destino Cuzco.
Asiento panorámico en la parte superior del bus, toma sol de cara, aire acondicionado! Aunque sea, solo aire! Por favor!
Intentando medio dormir, sea por el cansancio que no por el ambiente.
Más de mitad de camino y parada no programada. “¿Qué pasa? Preguntan unos” “Fiscalizar” Responden otros.
Vamos! Que todo producto que entra en la región de Cuzco es fiscalizado, (es decir tiene que haber pagado su impuesto) y los autobuses son la forma de transporte más común para el contrabando que viene sobre todo de Bolivia. Ropa, calzado, tabaco y todo tipo de aparatos electrónicos son los objetos que componen los alijos.
Es gracioso pero “fiscalizar” no es pagar el impuesto y la multa e incluso cárcel, como podría ser en algún otro país. Aquí no, aquí la policía se queda la mayor parte de la mercancía como pago del contrabandista para pasar los productos hasta que le teniente, un hombre “bonachón”, dice –basta!-
Todos contentos, contrabandistas y policías. Bueno, que se lo pregunta a los demás viajeros por la demora de mas de una hora de viaje tras la inspección y requisamiento de las mercancías.
Un par de horas más y por fin llegamos a Cuzco. Una vez comprobado que la mochila no había sido fiscalizada. Taxi, hotel y a cenar.
Esta vez con la compañía de Carolina, una joven madrileña, bueno!, mas bien de Tarifa con la que compartí, por fin, carne de cuy y de alpaca. El cuy tiene un sabor “diferente” “especial” “difícil de explicar”. La alpaca sin embargo, a mi gusto es perfecta, sabor autentico.
Por hoy nada más. A descansar que el viaje ha sido duro.

18 de julio de 2008

Taquile y el ron.

Tras el desayuno abundante, nos despedimos, no sin pena, de nuestra familia de acogida en Amantaní.
El barco nos espera. Casi una hora más tarde disfrutando de las aguas del lago llegamos a Taquile. Segunda isla más importante.
En esta isla existen seis puertos pero todos ellos te saludan con una caminata de al menos 30 minutos cuesta y cuesta arriba.
Los amantanís tienen más de españoles en sus ropas que ninguna otra etnia peruana. Visten el traje típico regional de la isla de Mallorca. No obstante fue un mallorquín, un tal Taquila, quien hizo de esta isla su mundo e impuso muchas de las tradiciones.
La edad media de fallecimiento de estas gentes esta entre los 90 y 110 años. Delgados, sin saber lo que es una carie, y casi nunca enfermos, deben éstas características a la hoja de coca.
Peculiar es, que se diferencia rápidamente a los que han contraído matrimonio de los que no. Los hombre casado con gorro totalmente rojo y los solteros mas largo a modo de gorro de dormir, mitad rojo mitad blanco. Así las mujeres saben quien esta casado y a quien se le puede “atacar”. En esta isla nos cuentan, se casan únicamente entre ellos y nunca en las historia ha existido ninguna historia de infidelidad o divorcio.
Las mujeres casadas visten en su parte superior siempre totalmente de rojo ¿significara prohibido?.
Poco más tiene que ofrecer esta isla.
Antes de almorzar, como no trucha, pude reencontrarme con un par de parejas de paisanos. Canarios ellos, hemos estado encontrándonos durante días desde la primera vez en Arequipa.
Siempre viene bien encontrarse con compatriotas y más de este calado. Agradecido siempre por ser una gente encantadora y dispuesta a conversar y ayudar en todo momento. Espero seguir encontrándomelos en el camino.
El barco otra vez espero, y bajamos en su búsqueda, esta vez al otro lado de la isla, y es que atravesarla es un paseo.De vuelta a Puno, ducha y descanso obligatorio. Una buena cena a base de carne y 3 o 4 dedos de ron para matar el frió.
P.D.: He sufrido un pequeño accidente con la cámara de fotos y por ello estos días no publicare ninguna.

16 de julio de 2008

El lago, la totora, el sol y la luna.

Como siempre temprano (7:00 a.m.) esperaba que el guía me viniera a recoger. Esta vez el destino es el lago navegable mas alto del mundo (3.890 m de altitud) y además el mas extenso de este continente (8.564 Km.). Nos dirigimos al puerto como si de un pueblo de costa se tratara. Parada obligatoria para comprar diversas frutas, cereales y material escolar que se debe ofrecer como presente a la familia que nos va a acoger en la isla de Amantaní. Barquito turístico con capacidad para 25 personas. Embarcamos y según íbamos alejándonos de la costa se iba descubriendo las diferentes cadenas montañosas que rodean el lago. Puno al fondo cada vez se hacia mas chiquito. Sin darnos cuenta la totora (especie de junco con el que se fabrican canoas, casa e incluso las propias islas) invadían ambos lados del barco. Totora a la derecha, totora a la izquierda y en enfrente a lo lejos ya se podían divisar las primeras islas. Los Uros, islas flotantes hechas de totora, por personas que hace cientos decidieron alejarse de las gentes de tierra firme. Cientos de metros cuadrados forman estas islas. Nuestro primer destino la segunda capital de las islas fuimos saludados por un grupo de la comunidad cuyo nos explico en quechua su forma de vida. La pesca, las aves e incluso los cuis (especie de conejillo de indias más parecido a una rata cuyo sabor se puede decir que simplemente es diferente) son su alimento básico. La carne y el pescado son salados para su conservación. Tras vestirnos con los trajes típicos y visitar sus hacinadas casas pudimos disfrutar de un paseo por el lago en una de sus barcazas turísticas. Mas tarde visitamos la isla principal, la cual dispone de decenas de casas, escuela, restaurante, iglesia, baños, etc.… De regreso al barco y tres horas por delante. Amantaní la isla más grande del lago y nuestra próxima posada nos espera.
Llegamos y fuimos repartidos por las diferentes familias que se van rotando los turistas. Después paseito hasta lo alto de la isla, para disfrutar de la cordillera andina, desde la cual se pueden observar Perú, Bolivia y Argentina.
En esta isla he podido disfrutar de dos fenómenos inigualables. De la mas larga y preciosa puesta de sol (casi dos horas) y de la luna mas grande, cuyo reflejo sobre el lago Titicaca era kilométrico.
Antes pude disfrutar de otro partido de fútbol. Esta vez jugaba con el equipo internacional contra el equipo isleño. Ganamos 2 a 1 y los 3 goles fueron míos (ja ja). Se hizo notar que país es el campeón de Europa y próximamente del mundo!.
Cenita, cambio de ropa, esta vez con ataviados con el traje típico y a disfrutar de las fiestas que se organizan por la noche.
Tres peñas amenizaban el cotarro y me pase media noche bailando.
Hasta mañana.

Manco Capac y los puneños.

Día gastronómico y de compras.
Pronto como siempre un pequeño recorrido cuesta arriba para observar el lago desde lo alto. Aunque el recorrido era pequeño, debido a la falta de oxigeno por la altura, hace que cualquier cuesta de 15 minutos se convierta en 40. Sobre el mirador del parque Huajsapata y junto a la estatua de Manco Capac de quien se dice fue el primer Inca., nacido del propio lago, me quede impresionado al observar el espejo que forma la enorme masa de agua con el la luz del sol; Titicaca!!.
La calle Lima es la calle turística por excelencia. Además en esta misma calle uno se puede mezclar con el ir y venir de los puneños ya que también es una calle de paso muy importante hacia la plaza de armas. Aquí están establecidos muchos de los negocios de venta de alpaca y oveja, y como este es unos de sus reinos, pues a comprar se ha dicho…
Almuerzo pronto como es costumbre (12:00 a.m.) y de visita por los mercados.
Cerca de dos horas me llevo la visita. No paraba de ver todo tipo de puestos. Empecé por el mercado central donde puede observar los alimentos típicos de la región. Cuis, truchas, oveja y algo de ternera se expendían por cientos de metros cuadrados. Aquí lo del registro sanitario y las medidas de higiene, no es que no existan, es que nunca han oído hablar de “eso”.
Patatas, tomates, hierbas medicinales, incluso hay sitios exclusivos donde se vende forraje.
También en estos mercados se puede disfrutar de las diferentes comidas cotidianas. Aquí es donde realmente están los “menús”. La comida suele salir por alrededor de 3 S/, mientras que un menú en un restaurante suele estar por 8 S/ y después esta el menú turístico que empieza a partir de 15 S/. Sabiendo que el cambio es 4 S/ por 1 €, ¡imaginaos!
Por la tarde disfrute por casualidad de un concurso gastronomito cuyo ingrediente principal era la “papa”. Papa con trucha, con cuy, pastel de papa, etc.… La verdad es que no tenían nada que envidiar a los platos de alta cocina internacional.
Cansado y después de disfrutar de algún que otro postre y por supuesto del mate de coca, a dormir.

15 de julio de 2008

De Arequipa a Puno.

Me despido de Arequipa con tristeza. La ciudad blanca me ha dado días inolvidables.
Un par de horas de estación y 6 más de viaje. A eso de las 15:30 después de carreteras insufribles, esquivando camiones, llamas, alpacas, y perros a través del altiplano, donde las lagunas brotan de la nada y se ven sonrosadas por los flamencos, por fin llegue. Puno y el lago Titicaca. La mitad (titi) pertenece a Perú y la otra (kaka) a Bolivia, o eso dicen los peruanos.
Primera misión; conseguir habitación. Y no fue difícil porque enseguida te abordan varios representantes (que al final son los dueños) ofreciéndote al menos cinco o seis lugares diferentes.
Aquí el matiz esta en conseguir agua caliente (pero que salga caliente, no templada!!! Joder!!) 24 horas y sobre todo calefacción (un simple calentador) ya que el frió se hace notar.
Con las comodidades cubiertas, paseo de rigor por la plaza de armas, pequeña y no muy calurosa, no invita a su disfrute a partir de la caída del sol.
Visita obligada a la catedral cuya fachada dice más que su interior, aunque albergue, no sin permiso, la bandera del Vaticano.
He hecho un nuevo amigo, aunque solo fuera por un rato. Se llama Carlos, tiene 12 años y no paraba de insistir en limpiarme las botas. Al final llegamos a un acuerdo, el no me limpiaba la botas, yo le invitaba a cenar, y después se iba a estudiar a casa.
Aceptó aunque todavía no estoy muy seguro de que cumpliera el acuerdo, pero por lo menos esa noche lleno bien el estomago.
Tras la despedido de Carlos paseo por la c/Lima, la más turística, por la cantidad de negocios que alberga. Pronto te ves asaltado por jóvenes que te abordan con copas gratis y “papi auar”.
Preferí disfrutar de otro placer peruano; las tartas. Amigos, que postres!!! … a disfrutar.
Luego de compras por el súper, una cervecita cuzqueña y prontito al hotel porque el frió hace mella.
Maña toca compritas, que este es el reino de la alpaca.

14 de julio de 2008

La mula y el vuelo del Condor.

4:15 de la mañana. Casi sin dormir y en plena oscuridad, la cota final a mas de 2.ooo metros de altura. Algunos intrépidos habían salido un par de horas antes para, a pie, hacer cumbre en el altiplano sobre las 7:00 a.m.

Bettsy y yo, fuimos los agraciados, y dejamos que las mulas hicieron el trabajo.
La mula de Bettsy, que no Bettsy, iba en cabeza, no dejaba adelantar y me saco bastante ventaja.
En mula, de noche y en zig-zag, durante aproximadamente 3 horas, al fin se hicieron claras las luces que iluminaban Cabanoconde. Con frió hambre y sueño creíamos que el camino nunca acabaría.
Huevos fritos, pan y mate de coca (como no!) y ya somos personas humanas.

Sin descanso, otra vez al bus. Cuarenta minutos y la cruz del cóndor. Mirador natural donde se puede observar a pocos metros de nuestras cabezas el glorioso vuelo del cóndor (más de dos metros y medio de envergadura).
La verdad es que hay que estar cerca de horas para poder observar el vuelo tan cerca, pero merece la pena.
Dos horas más de viaje, Chivay. Dispusimos de poco tiempo, pero disfrutamos de sus termas gratificantes y del buffet libre en el que no recuerdo el número de rocotos rellenos que pude comer.

Otras tres horas más, y la despedida del grupo en la estación de Arequipa.
Primer reto superado “El cañón del Colca, el más profundo del mundo”.

13 de julio de 2008

Gentes en el olvido.

Nos levantamos pronto. Ducha fría… …joder!, desayuno abundante y mate de coca (¿qué haría yo sin ella…?), para reponer fuerzas. Como nuevos!

Casi 5 horas nos llevo el camino, subidas interminables, pendiente tras pendiente atravesando partes de este mundo donde las gentes parecen en el olvido. Gentes olvidadas a casi 3.000 de profundidad que no niegan un saludo ni una sonrisa, gentes perdidas como si fuera en mitad de una selva.
Rodeados por montañas en las que crecen algún frutal que otro, cientos de cactus, tal vez alguna especie de flor única y al fondo la aguas bravas del Colca, ¿Quién desea algo mas?
Atravesamos un par de pueblecitos en los que pude disfrutar de las frutas más raras y ácidas que nunca avía probado.
Y por fin, “El Oasis”. ¿Quién dijo? No más. ¡Bueno! Esto si que no lo podía imaginar. Como salido de una película se ilumino ante mí el paraíso perdido. Una tierra repleta de palmeras, cascadas, verdes praderas, y termas esculpidas en la roca.
Lo único que puedo decir es que es realmente el paraíso, un oasis a medio camino entre la tierra y el cielo. Yo me quiero quedar!!

Un refrescante baño acompañado de una mejor cerveza arequipeña y el almuerzo. Tenía más hambre que un puneño. Uhmmm
Por la tarde el “joven Vicente”, como me llamaban un veintena de chicas y chicos de la universidad de Arequipa que en este lugar se daban cita, me invitaron a disputar el “partido del colca”, ¿Haber quien se atreve a jugar aquí?
Universidad de Arequipa contra el River Colca. 7 a 1 y dos del “colchonero”. Caja de cervezas como pago a la derrota y fiesta montada. Lo que faltaba! La gloria!

Pronto el sol dejo de mantener nuestros ojos despiertos y mañana, digo dentro de un ratito nos levantamos así que a dormir.
Dormir! joder! quiero dormir! La fiesta universitaria duro toda la noche. Las risas del alguna joven que seguramente tomó por primera vez y los gritos de Bettsy, que buscaba la choza al regreso en la oscuridad, junto a las replicas de Sarah, hicieron que la noche fuera de lo mas "tranquila".

Hasta luego...