16 de julio de 2008

El lago, la totora, el sol y la luna.

Como siempre temprano (7:00 a.m.) esperaba que el guía me viniera a recoger. Esta vez el destino es el lago navegable mas alto del mundo (3.890 m de altitud) y además el mas extenso de este continente (8.564 Km.). Nos dirigimos al puerto como si de un pueblo de costa se tratara. Parada obligatoria para comprar diversas frutas, cereales y material escolar que se debe ofrecer como presente a la familia que nos va a acoger en la isla de Amantaní. Barquito turístico con capacidad para 25 personas. Embarcamos y según íbamos alejándonos de la costa se iba descubriendo las diferentes cadenas montañosas que rodean el lago. Puno al fondo cada vez se hacia mas chiquito. Sin darnos cuenta la totora (especie de junco con el que se fabrican canoas, casa e incluso las propias islas) invadían ambos lados del barco. Totora a la derecha, totora a la izquierda y en enfrente a lo lejos ya se podían divisar las primeras islas. Los Uros, islas flotantes hechas de totora, por personas que hace cientos decidieron alejarse de las gentes de tierra firme. Cientos de metros cuadrados forman estas islas. Nuestro primer destino la segunda capital de las islas fuimos saludados por un grupo de la comunidad cuyo nos explico en quechua su forma de vida. La pesca, las aves e incluso los cuis (especie de conejillo de indias más parecido a una rata cuyo sabor se puede decir que simplemente es diferente) son su alimento básico. La carne y el pescado son salados para su conservación. Tras vestirnos con los trajes típicos y visitar sus hacinadas casas pudimos disfrutar de un paseo por el lago en una de sus barcazas turísticas. Mas tarde visitamos la isla principal, la cual dispone de decenas de casas, escuela, restaurante, iglesia, baños, etc.… De regreso al barco y tres horas por delante. Amantaní la isla más grande del lago y nuestra próxima posada nos espera.
Llegamos y fuimos repartidos por las diferentes familias que se van rotando los turistas. Después paseito hasta lo alto de la isla, para disfrutar de la cordillera andina, desde la cual se pueden observar Perú, Bolivia y Argentina.
En esta isla he podido disfrutar de dos fenómenos inigualables. De la mas larga y preciosa puesta de sol (casi dos horas) y de la luna mas grande, cuyo reflejo sobre el lago Titicaca era kilométrico.
Antes pude disfrutar de otro partido de fútbol. Esta vez jugaba con el equipo internacional contra el equipo isleño. Ganamos 2 a 1 y los 3 goles fueron míos (ja ja). Se hizo notar que país es el campeón de Europa y próximamente del mundo!.
Cenita, cambio de ropa, esta vez con ataviados con el traje típico y a disfrutar de las fiestas que se organizan por la noche.
Tres peñas amenizaban el cotarro y me pase media noche bailando.
Hasta mañana.

1 comentario:

Anónimo dijo...

hola hola,,,Es Lindo admirar la naturaleza y Creación de Dios,
imagino lo que ha de estar viviendo...

Que estes bien amigo.