Mi gran Boda Peruana.
Y llego el día. El día de Manuel y de Sofy, el día de boda civil.
En Perú para casarte por la iglesia primero debes estar casado por civil, y este tramite dura un cierto tiempo por lo que normalmente los novios suelen celebrar una boda civil donde los invitados suelen ser menos (únicamente la familia y amistades muy cercanas) y más tarde por la iglesia (donde los invitados ya pueden subir en un número de 200).
En el caso de Manuel y Sofy, la boda por la iglesia será para septiembre, luego el partirá hacia la selva a acabar su capacitación como medico.
Boda a la peruana. La boda se celebró en la casa, acogedora donde las haya, y radiante para ese día. No faltaba un adorno, globos en forma de corazón, telas en el techo con los colores de la bandera peruana, mesa presidencial, sillas acolchadas y un gran cartel que rezaba “Nuestra boda. Manuel y Sofía”.
Pues casarse se casarón, pero no sin anécdota, por parte de los dos, pues al recitar el “si quiero”, escucharse lo que se dice escucharse no mucho, por lo que los invitados insistieron en ambas ocasiones al grito de “no se escucho…!” y tuvieron que repetir la oratoria para que ambos se dieran el si quiero en un más alto “SI, QUIERO!”.
Tras las fotos de rigor, con una y otra familia, amigos de él, amigos de ella, amigos de ambos, me toco a mí. Y eso que yo quería escapar (ya sabéis que siempre estropeo las fotos).
Una vez terminada la ceremonia, aperitivo de ceviche (pescado semicrudo regado con zumo de limón y rehogado con cebolla fina) y champán.
Luego una larga cola recorría la mesa presidencial en la que se habían instalados al menos una veintena de las más típicas y mejores comidas peruanas, buffet libre. Mi plato que sirvió gentilmente Sofy esta inundado de diferentes sabores, colores y aromas. Todo un festín para el paladar.
Empezó la música, primero a ritmo de cadena musical, y al poco en directo amenizada por un grupo local que atendía peticiones de los invitados.
Al principio me mantuve alejado de la pista, más no pude resistir la insistencia y tuve que romperme una y otra vez la cadera (alrededor de unas 4 horas) al ritmo de la salsa y la cumbia.
La cerveza empezar a regar nuestros resecos gaznates al ritmo de “salud”. Hay que ver lo bien que “toman” acá.
Toda la familia me adopto como uno más y me sentí realmente como en familia.
Desde aquí os envió un enorme abrazo. Gracias!
Y por su puesto:
MUCHISIMAS FELICIDADES
MANUEL Y SOFIA
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