24 de julio de 2008

Un día de descanso

Un día para el descanso. Poco puedo contar de este día.
He dormido como un ceporro. Por fin no he madrugado. Las 11 de la mañana y seguía abrazando la almohada. Que gusto.
Después de la ducha matutina paseo ligero para abrir boca. Un par de mercados de artesanía y algunos otros de abastos.

Hoy he conocido a Antonio, el dueño de un restaurante México-italiano-peruano. El tío es un cachondeo. Es capaz de convencer a cualquiera de que entre en su establecimiento aunque lo que este buscando sea una bicicleta o un boleto para Machu Pichu. Almuerzo abundante estilo mexicano pero con productos peruanos. Aquí las fajitas se convierten en “fajones”. Imaginaos las fajitas con carne de alpaca! Delicias!
Otro pequeño paseo par disfrutar de un buen postre y mate de coca.
Paseo, paseo, calles, iglesias, mas calles…
Tiempo para actualizar este blog.
Antes de ir a la cama preparo mi última visita en Qosco (Cuzco en quechua) por el valle sagrado.

Y amigos esto es todo por hoy. Ya dije que era día de descanso. Merecido!

No hay comentarios: